viernes, 14 de diciembre de 2012




Casa de Justicia de Bello en lo Alto



Camino a la Vereda Granizal

Para llegar hasta la Vereda Granizal, es necesario  un vehículo 4x4. El  recorrido desde Casa de Justicia inicia desde Niquía, parte alta. Tiempo después, unos 15 minutos, se hace necesario el ascenso por barrios como: Popular 1 y 2, Santo Domingo, Granizal, sector Manantial y Altos de Oriente 1, hasta llegar a nuestro lugar de destino, Altos de Oriente 2.

El trayecto hasta el “paradero de buses” de Santo Domingo es menos complejo,  porque las vías están pavimentadas. Unos metros más adelante, se percibe un cambio en el entorno. Las vías no tienen pavimento, la mayoría de las casas del lugar están construidas en madera y techos de zinc. Por instantes nuestros cuerpos al interior del vehículo se mueven con fuerza producto del estado de las vías.


Altos de Oriente 2




Bello, 11 de Diciembre de 2012

Es un día soleado, se siente calor sofocante como los que han predominado por estos días. Con el paso de los minutos el calor se va transformando en frío.

Desde Casa de Justicia de Bello, nos dirigimos hasta el sector conocido como Altos de Oriente 2.

Arriba en nuestro sitio de destino, se respira diferente, es un ambiente rural; se pueden observar algunos cultivos de Yuca, Plátano, Caña de Azúcar y Fríjol. Las personas que nos reciben son amables, cordiales y en su mayoría de origen campesino. El sector hace parte de la Vereda Granizal de Bello, comparte territorio con Piedras blancas, Guarne, Copacabana, Parque Arví, Santa Elena y Medellín.

En el lugar hay una caseta comunal en adobe, en su exterior se puede apreciar un parque infantil dotado de columpios, pasamanos y otros elementos para el esparcimiento de los niños.

Este día, y entre los asistentes a la actividad de Casa de Justicia de Bello, se reunió un grupo interdisciplinario de profesionales conformado por: una abogada, una trabajadora social, una psicóloga y por supuesto la comunidad. Entre los asistentes hubo un grupo de 12 niños y niñas con edades entre los 3, 4, máximo 11 años.  (Al compartir un corto diálogo con los pequeños, una de las niñas nos contó que se encontraba con 6 de sus hermanos en el lugar). Todos ellos reflejan alegría en sus rostros, sus caras rosadas por el frío los hace ver como niños de un cuento medieval. Son niños de campo, con tierra en sus manos y ropa. Pero, felices porque pueden jugar en el parque. Tal vez este sea el mejor pasatiempo en esta época de Navidad.

La actividad transcurre sin contratiempos. La gente al interior de la caseta comunal, (alrededor de 15 personas) escucha atenta las charlas dictadas en temas como: reducción de los conflictos y mejora de la relación familiar. De igual manera, se compartió un taller de manualidades a los niños y adultos. Al terminar la jornada regresamos de nuevo hasta nuestro punto de salida.

La intervención de Casa de Justicia de Bello en el sector es un aliciente que mitiga un poco la situación actual de estas comunidades. Sin embargo, son personas que aún padecen las consecuencias del desplazamiento que ha vivido nuestro país.




Por: Erney Urrea